La cuestión no es cuál es mejor
Elige WordPress cuando personas sin perfil técnico necesiten publicar con libertad y la web sea sobre todo contenido, catálogo o tienda. Elige Next.js cuando la web sea un producto con lógica, estado e integraciones, o cuando la propia interfaz sea el argumento de venta. Llevo ocho y cinco años entregando proyectos con uno y otro, respectivamente, y casi todas las malas elecciones que he tenido que arreglar empezaron porque alguien comparó lo que no era: normalmente las puntuaciones de velocidad, en vez de quién iba a editar la web un martes por la tarde.
Dónde gana de verdad WordPress
- Edición. Una persona de marketing puede añadir una página, cambiar una foto y publicar un artículo sin abrir una incidencia
- Comercio electrónico con reglas normales. WooCommerce te da catálogo, carrito, pagos, envíos y facturas de serie
- Tiempo hasta el lanzamiento. Una plantilla a medida sobre un diseño ya terminado es más rápida que el desarrollo a medida equivalente
- Ecosistema. Multidioma, formularios, reservas y SEO son problemas resueltos, con plugins mantenidos detrás
- Contratación. Si dejamos de trabajar juntos, miles de desarrolladores pueden encargarse mañana mismo
Una web multidioma para una agencia de comunicación estratégica, una web informativa con catálogo de productos y un portfolio de fotografía cargado de animaciones son proyectos míos en WordPress. En todos ellos el cliente edita ahora su propio contenido, y de eso se trataba.
Dónde gana de verdad Next.js
- Todo lo que tenga lógica real: cuentas de usuario, paneles, calculadoras, procesos de varios pasos, datos en tiempo real
- Interfaces que tienen que sentirse como una app: navegación instantánea, sin recargas de página, estado que se conserva
- Diseño de interacción poco habitual. Cuando la maquetación es el producto, quieres código, no un maquetador visual peleando contigo
- Un rendimiento que controlas por defecto, en vez de recuperarlo a base de plugins
- Un código que escala en complejidad: tipos, tests, revisión y ningún conflicto entre plugins a las 3 de la madrugada
- Superficie de ataque. Sin ecosistema de plugins no hay vulnerabilidades de plugins
La plataforma de gestión de proxies que desarrollé funciona con una interfaz en React sobre un backend en Django, porque comprar, configurar y monitorizar servidores es software, no contenido. Y, curiosamente, su web comercial está hecha con WordPress: dos herramientas haciendo cada una lo que mejor sabe, en el mismo proyecto.
Elige WordPress si la web es algo que publicas. Elige Next.js si la web es algo que hace cosas.
Mitos que conviene olvidar
- «WordPress es lento». WordPress es lento cuando es una plantilla comprada más veinte plugins. Una plantilla a medida con consultas limpias y una buena caché supera las Core Web Vitals sin problema
- «Next.js es mejor para el SEO». Los dos generan HTML que Google indexa. Lo que de verdad decide las posiciones es la estructura, el contenido y la velocidad, y ningún framework te garantiza nada de eso
- «WordPress es más barato». Más barato de desarrollar, a menudo no más barato de mantener. Las licencias se renuevan y las actualizaciones hay que supervisarlas
- «Next.js significa no tener CMS». Normalmente significa un CMS headless, así que los editores siguen teniendo un panel de administración; solo que es un servicio aparte que hay que pagar y mantener
- «WordPress es inseguro». Un WordPress desactualizado es inseguro. Eso es una decisión de mantenimiento, no una característica de la plataforma
El coste a tres años, que es el que importa
WordPress suele empezar más barato y arrastra un gasto constante: hosting, renovaciones de plugins premium de $100-400 al año, actualizaciones del núcleo y de los plugins, y limpiezas periódicas a medida que se acumulan plugins. A cambio, la mayoría de los cambios de contenido no te cuestan nada, porque los hace tu propio equipo. Next.js suele empezar más caro y tiene un gasto posterior más discreto: hosting barato, sin licencias, menos sorpresas. Pero los cambios en el modelo de contenido y los nuevos tipos de página pasan por un desarrollador, así que, si tu equipo publica sin parar, esa pasa a ser la partida recurrente.
Una decisión que puedes tomar con cinco preguntas
- ¿Quién cambia los textos de la web: tú o un desarrollador? Si eres tú, dale mucho peso a WordPress
- ¿Tiene la web usuarios que inician sesión y hacen cosas? Si es así, dale mucho peso a Next.js
- ¿Tu tienda online es estándar o tiene reglas poco habituales de precios, configuración o logística? Lo estándar favorece a WooCommerce; lo poco habitual, al desarrollo a medida
- ¿El diseño es convencional o la interacción es todo el argumento? La interacción poco habitual favorece a Next.js
- ¿Quién mantendrá esto el tercer año y a quién podrá contratar? Sé sincero: esta pregunta decide más proyectos que las otras cuatro
Conclusión
La respuesta honesta es que la mayoría de las webs de empresa deberían hacerse con WordPress y la mayoría de las aplicaciones de empresa con Next.js, y los proyectos interesantes son los que están justo en la frontera entre ambos. Si estás en esa frontera, describe dos cosas: quién edita la web y qué tiene que hacer además de mostrar información. Normalmente basta con eso para decidir. Y si la respuesta es de verdad «las dos cosas», tener una web comercial en WordPress junto a una aplicación a medida es una arquitectura perfectamente válida, no un apaño.